diciembre 3, 2019
Inversión

Moody’s mantiene la calificación de riesgo de Chile en A1 con perspectiva ‘Estable’

Moody’s mantiene la calificación de riesgo de Chile en A1 con perspectiva ‘Estable’
El perfil crediticio de Chile equilibra su fuerte fortaleza financiera e institucional con un nivel de diversificación económica y un PIB per cápita que es inferior al de sus pares.

Estimamos un potencial de crecimiento del 3% a mediano plazo, en la medida que los precios del cobre se moderan y la productividad se ralentiza. Gestionar las demandas sociales para un crecimiento más inclusive, mientras se manejan perspectivas de menor crecimiento, es hoy el principal desafío crediticio de Chile. La deuda ha aumentado a alrededor del 25,6% del PIB en 2018, pero las métricas fiscales son favorables respect a las de sus pares. El gobierno mantiene una flexibilidad significativa para responder a los shocks, con activos financieros de alrededor del 20% del PIB.

Perspectiva de calificación

La perspectiva de calificación estable refleja nuestra evaluación de que el perfil crediticio del país posee fortalezas importantes, incluida la alta fortaleza institucional reflejada en sus puntajes de gobierno y efectividad de políticas, que están en línea con o por encima de sus pares. La fortaleza fiscal del gobierno sigue siendo muy alta a pesar del deterioro reportado hasta la fecha, con niveles de deuda más bajas que las de muchos soberanos con calificación A. Si bien ha perdido su condición de acreedor neto, las tenencias gubernamentales de activos financieros proporcionan al país importantes amortiguadores para gestionar las crisis adversas.

Factores que podrían conducir a una subida

Una consolidación fiscal agresiva que demuestre su eficacia en la reducción de los índices de deuda pública podría ejercer una presión positiva sobre la calificación de Chile. Del mismo modo, un aumento sostenido en las perspectivas de crecimiento a mediano plazo de Chile, respaldado por políticas gubernamentales que aumentan la productividad total de los factores y promueven la diversificación económica, podría ejercer una presión positiva sobre la calificación.

Factores que podrían conducir a una rebaja

Un aumento en los niveles de deuda del gobierno sin indicación de estabilización de la deuda podría resultar en una acción de calificación negativa. Las dificultades para mantener el crecimiento del PIB cercano a la tasa potencial de Chile también podrían conducir a una rebaja.

Últimos sucesos

Recientes protestas y disturbios resaltan la exposición de Chile al riesgo social

Durante más de un mes, Chile ha sufrido disturbios sociales en lo que se ha convertido en su mayor crisis política desde el regreso a la democracia en 1990. Las protestas fueron provocadas por un aumento en las tarifas de transporte público, pero en última instancia, reflejaron el descontento social subyacente con altos costos de vida, la calidad y cobertura de los servicios públicos y la desigualdad de ingresos. Las protestas en Santiago y otras ciudades han sido violentas. Si bien la violencia ha disminuido y se han levantado los toques de queda, todavía ocurren casos de disturbios y destrucción.

El gobierno del presidente Sebastián Piñera respondió invitando a representantes de los partidos de oposición a discutir una agenda legislativa y anunció varias medidas bajo la llamada "nueva agenda social". Estos incluyen cancelar el aumento de las tarifas de metro y autobús, aumentar los pagos mínimos de pensiones estatales, garantizar un ingreso mínimo a los trabajadores de bajos ingresos, detener los aumentos en las tarifas de electricidad, ampliar la cobertura de atención médica del gobierno para ciertos procedimientos médicos y medidas para reducir el costo de los medicamentos.

Las estimaciones preliminares indican que el costo fiscal de estas medidas asciende a $ 1.3 mil millones (0.4% del PIB) en 2020. Luego de una manifestación masiva de más de 1 millón de personas en Santiago y la continuación de los disturbios sociales, el presidente Piñera anunció el reemplazo de ocho miembros del gabinetes, incluidos sus ministros de Interior y Hacienda. En un esfuerzo por sofocar las protestas, la semana pasada el gobierno acordó con todos los partidos políticos, excepto uno, un acuerdo nacional para un referéndum en abril de 2020. La gente votará sobre si se debe tener una nueva constitución (sí o no) y qué tipo de cuerpo debe escribir la nueva constitución (una convención constitucional mixta o una convención constitucional). El acuerdo para el referéndum parece haber logrado reducir la intensidad y frecuencia de las protestas.

Esperamos que el resultado de este proceso sea una constitución cuyo contenido general no sea materialmente diferente del actual, ya que la principal objeción de los chilenos es el origen de la constitución, redactada en dictadura, y no tanto su contenido. Además, la Asamblea Constituyente que se seleccionará después del referéndum de abril de 2020 contará con la participación de miembros elegidos por la población completamente para este propósito, agregando legitimidad y rigor al proceso. Además, la nueva constitución debe ser acordada por dos tercios de los miembros de la Asamblea, reduciendo así el riesgo de cambios drásticos. Dicho esto, el proceso probablemente tomará alrededor de dos años y la incertidumbre sobre el resultado final probablemente disminuirá el sentimiento comercial, la inversión y, en consecuencia, las perspectivas de crecimiento.

Fuente: Moodys’s